En grupo, cada músico se beneficia de la experiencia de los demás. El efecto espejo es constructivo tanto para el trabajo en equipo como para el desarrollo de la salud física y mental del músico.
La mañana se dedica a aclarar las confusiones funcionales en encuentros individuales, mientras el resto del grupo trabaja ya en las líneas propuestas al comienzo de la jornada.
Por la tarde nos reunimos todos para aplicar y desarrollar sus nuevas herramientas en una nueva dinámica de grupo.
Después, el trabajo puede continuar a lo largo del año para ir aún más lejos y preparar, por ejemplo, un próximo concierto.
Contácteme por correo o por teléfono y organizaremos juntos el programa de la jornada.
Cada uno de nosotros dispone de recursos para «hacer frente»: ¿cómo identificarlos y perfeccionarlos para utilizarlos de forma óptima en el escenario o al actuar ante un público?
Los participantes disponen de herramientas para realizar este diagnóstico. Desarrollar nuevas técnicas para afrontar una actuación en público y ponerlas en práctica en el momento oportuno.
El curso se basa en la puesta en práctica de los distintos recursos psicológicos de que disponemos para lograr el mejor rendimiento posible, así como en la aplicación práctica de técnicas que permiten un mayor control y una mayor autoeficacia en el escenario o ante un público.
Este curso se centra en la práctica de técnicas mentales y físicas para lograr una interpretación musical óptima.